Mantener la calidad del grano durante el almacenamiento requiere controlar cuidadosamente factores como la humedad, la ventilación y, especialmente, la temperatura.
Incluso cuando el cereal entra en el silo en condiciones óptimas, la aparición de focos de humedad o actividad biológica puede provocar aumentos de temperatura que aceleren su deterioro.
Por este motivo, los sistemas de termometría se han convertido en una herramienta esencial en las instalaciones modernas de almacenamiento, permitiendo detectar problemas de forma temprana y actuar antes de que la calidad del grano se vea afectada.
¿Por qué aumenta la temperatura dentro de un silo?
Muchas personas asocian el aumento de temperatura en un silo metálico con la radiación solar. Sin embargo, aunque las chapas de acero puedan calentarse durante el día, este incremento térmico suele ser superficial y apenas influye en la masa de grano almacenada.
El verdadero riesgo se encuentra en lo que ocurre dentro del cereal.
Cuando la humedad se concentra en determinadas zonas o la ventilación es insuficiente, pueden desarrollarse procesos biológicos que generan calor. La respiración del propio grano, el desarrollo de hongos, la actividad de insectos o los procesos de fermentación provocan aumentos localizados de temperatura conocidos como hot spots o puntos calientes.
Si no se detectan a tiempo, estos focos pueden extenderse y provocar:
√ Deterioro del cereal.
√ Pérdida de calidad.
√ Disminución del valor comercial del producto.
√ Mayor riesgo de desarrollo de mohos.
√ Incremento de infestaciones por insectos.
√ Importantes pérdidas económicas.
Detectar estos problemas en una fase temprana es fundamental para preservar la calidad del grano y evitar costosas acciones correctivas.
¿Qué es un punto caliente o hot spot?
Un punto caliente es una zona localizada dentro de la masa de grano donde la temperatura comienza a aumentar de forma anormal.
Estos focos suelen originarse por un secado irregular, fenómenos de condensación, migración de humedad o una ventilación insuficiente. A medida que aumenta la actividad biológica, también lo hace la generación de calor, creando un proceso que acelera el deterioro del cereal.
La dificultad radica en que estos problemas suelen comenzar mucho antes de que existan señales visibles. Cuando el deterioro se detecta durante la descarga, parte del grano puede haberse visto ya afectado.
¿Cómo se forman los puntos calientes dentro de un silo?
La siguiente infografía ilustra los principales factores que intervienen en la formación de puntos calientes y cómo la detección temprana ayuda a prevenir el deterioro del grano durante el almacenamiento.

¿Cómo funcionan los sistemas de termometría?
Los sistemas de termometría permiten medir de forma continua la temperatura en distintos puntos del interior del silo.
El sistema está compuesto por cables con sensores distribuidos estratégicamente a lo largo de la masa de grano, proporcionando lecturas en tiempo real desde diferentes niveles y ubicaciones. Esto permite supervisar con precisión las condiciones de almacenamiento e identificar rápidamente cualquier variación anormal de temperatura.
Cuando se detecta un incremento térmico fuera de los parámetros establecidos, el sistema puede generar alarmas que permitan actuar de inmediato.
En Silos Córdoba, los sistemas de termometría pueden integrarse en la estructura del silo mediante soportes especialmente diseñados para adaptarse a la configuración de la cubierta y a las necesidades específicas de cada instalación.

Actuar antes de que aparezcan las pérdidas
El verdadero valor de un sistema de termometría es que permite detectar anomalías antes de que afecten a la calidad del grano.
Cuando se identifica un aumento de temperatura, los operadores pueden adoptar medidas correctivas como:
♦ Activar el sistema de ventilación.
♦ Mejorar la circulación de aire dentro del silo.
♦ Recircular el grano.
♦ Trasladar el producto a otra ubicación de almacenamiento.
♦ Inspeccionar la zona afectada para identificar la causa del problema.
Actuar a tiempo ayuda a conservar la calidad del cereal y reduce significativamente el riesgo de deterioro.
Termometría y ventilación: una combinación eficaz
La termometría y la ventilación son tecnologías complementarias.
Mientras la termometría proporciona información precisa sobre el estado del grano almacenado, la ventilación ayuda a regular la temperatura y a reducir las diferencias de humedad dentro de la masa de cereal. Juntas, permiten crear condiciones de almacenamiento más seguras y favorecen la conservación del producto durante largos períodos.
Protección de la calidad del grano
En muchas instalaciones, el valor del cereal almacenado es muy superior al coste del propio silo.
Por ello, la detección temprana de cambios de temperatura es una de las herramientas más eficaces para proteger la calidad del grano y evitar pérdidas durante el almacenamiento.
Combinados con una ventilación adecuada, los sistemas de termometría permiten actuar antes de que un pequeño problema se convierta en una incidencia importante, contribuyendo a una conservación segura y eficiente del cereal.
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